viernes, 17 de agosto de 2018

INICIANDO MI BLOG DE NUTRICIÓN.
Leyes de la Alimentación.

Se resumen en cuatro puntos cuál es la nutrición que debemos llevar adecuadamente. Como se sabe, la comida es una parte esencial de la vida de todos y, en ese sentido, las leyes de la alimentación pueden considerarse universales.

Las leyes de la alimentación son consideradas 6:

Completa:
Incluye alimentos de los 3 grupos que se mencionan en el "Plato del bien comer”. Esto es importante ya que cada grupo nos   provee diferentes nutrimentos que nuestro cuerpo necesita para funcionar   correctamente.
Equilibrada:
 Que exista una proporción de los alimentos entre sí, para maximizar los beneficios de cada uno de ellos. Es decir que la cantidad de nutrientes debe estar en equilibrio, Se recomienda que toda dieta normal contenga: - proteínas: 12 a 15% del valor calórico total - grasas: 30 a 35% del valor calórico total - carbohidratos: 50 a 60% del valor calórico total recordando que nuestro   cuerpo necesita cantidades diferentes de cada nutrimento.

Inocua:
Esta   palabra significa “que no hace daño”, por lo que   nuestra alimentación no debe implicar riesgos para la salud, debe de estar   libre de microrganismos, toxinas y contaminantes, y que además se consuma con   moderación (recuerda que todo exceso también es malo para la salud).

Suficiente:
Que cubra   las necesidades que tenemos de energía y nutrimentos, de tal manera que   contemos con un peso saludable y en el caso de los niños, que crezcan y se   desarrollen de manera correcta.

Variada:
Que incluya   diferentes alimentos en cada tiempo de comida. Debemos de evitar comer lo   mismo todos los días ya que los alimentos tienen diferentes cantidades de   nutrimentos. Al variar nuestra comida, nos aseguramos de que nuestro cuerpo obtenga suficientes   nutrimentos para funcionar correctamente.

Adecuada:
Que esté   acorde a los gustos y la cultura de quien la consume y ajustada a sus   recursos económicos, sin que ello signifique que se deban sacrificar otras   características y ser la apropiada para cada individuo en particular, considerando: edad, sexo, actividad, estado de salud, hábitos culturales y economía. Ello implica una correcta elección de los alimentos, así como una correcta preparación.